«Bus Simulator 27» – Reseña y análisis

Bus Simulator 27 entiende algo fundamental sobre los simuladores: para cierto tipo de jugador, respetar un horario, detenerse exactamente junto a la banqueta y activar una direccional en el momento correcto puede ser tan satisfactorio como derrotar al jefe final de un RPG. Simteract toma las riendas de la franquicia y construye alrededor de esa rutina una experiencia mucho más grande, con una nueva región abierta, administración de una compañía de transporte, más de 45 autobuses licenciados y hasta autocares para viajes de larga distancia.
Lanzado el 8 de septiembre de 2026 para PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S, el juego llega con suficientes novedades para considerarse una evolución importante de la fórmula, aunque también con un problema difícil de ignorar: la ambición frecuentemente corre más rápido que el nivel de pulido. Varias actualizaciones ya han corregido errores importantes desde su estreno, pero incluso en su estado actual existe una curiosa contradicción entre lo relajante que puede ser conducir por Felicia Bay y lo frustrante que resulta cuando la inteligencia artificial decide convertir una intersección en un desastre vial.
¿Por qué jugar Bus Simulator 27?
Porque pocos simuladores consiguen convertir una actividad cotidiana en un pequeño ritual de precisión como lo hace Bus Simulator 27. Aquí no basta con acelerar, seguir el GPS y llegar al destino: hay que respetar paradas, horarios, semáforos, pasajeros, señalización y las dimensiones de vehículos que pueden pasar de un autobús urbano compacto a un enorme articulado o un autocar preparado para carretera.
Su mayor virtud es precisamente la libertad para decidir cuánto queremos involucrarnos. Podemos concentrarnos en conducir, administrar rutas y empleados, revisar boletos, personalizar autobuses o participar junto con otros jugadores en el multijugador cooperativo. Además, varias configuraciones permiten ajustar qué tan estricta resulta la simulación, haciendo que el juego pueda funcionar tanto para quien busca una experiencia relajante con control como para quien quiere utilizar volante y tomarse cada recorrido mucho más en serio.
Y entonces aparece Felicia Bay.
Felicia Bay es mucho más que un escenario
La nueva región ficticia está inspirada en España y Portugal y se divide entre las ciudades de Alcaztelar y Mequina, zonas rurales y un total de 20 distritos. El diseño consigue algo especialmente importante para un juego en el que podemos pasar decenas de horas recorriendo las mismas calles: ofrecer suficiente variedad visual como para que las rutas desarrollen personalidad propia.
Hay avenidas amplias, barrios históricos, carreteras costeras, terminales, zonas industriales y recorridos que atraviesan paisajes mucho más abiertos. Con el ciclo completo de día y noche y el clima dinámico, una misma línea puede cambiar considerablemente dependiendo de cuándo decidamos conducirla. Una ruta tranquila bajo el sol puede convertirse después en un recorrido nocturno bajo la lluvia donde las luces, los limpiaparabrisas y la visibilidad adquieren mucha mayor importancia.
También podemos abandonar el autobús y recorrer ciertos lugares caminando, buscar coleccionables o simplemente utilizar el transporte como pasajeros. No redefine el género, pero ayuda a que Felicia Bay se perciba como algo más que una serie de calles creadas exclusivamente para conectar una parada con otra.
Jugabilidad: conducir sigue siendo lo mejor de Bus Simulator 27
El corazón del juego continúa estando detrás del volante. Cada recorrido exige administrar aceleración, frenado, espejos, puertas, direccionales, posicionamiento en las paradas y comportamiento frente al tránsito. Los autobuses tienen dimensiones suficientemente diferentes como para obligarnos a modificar nuestra manera de conducir, especialmente cuando pasamos de vehículos urbanos convencionales a articulados o modelos de mayor tamaño.
El atractivo está en esa sensación de dominar poco a poco vehículos que inicialmente parecen incómodos. Calcular un giro cerrado sin subirnos a la banqueta, colocar correctamente un articulado en una parada o completar una ruta larga sin multas produce esa satisfacción silenciosa tan característica de los buenos simuladores.
No estamos frente a una representación absolutamente obsesiva de cada procedimiento mecánico, pero existe suficiente profundidad para que conducir requiera atención. Al mismo tiempo, las numerosas opciones permiten suavizar reglas y penalizaciones para quienes prefieran algo menos severo.
Los autocares son una de sus mejores novedades
La incorporación de autocares es probablemente la expansión jugable más interesante de esta entrega. Por primera vez la franquicia abandona parcialmente la rutina exclusivamente urbana y permite emprender viajes más largos entre distintas áreas de Felicia Bay.
Puede parecer una modificación menor, pero cambia considerablemente el ritmo. Pasamos de detenernos constantemente entre calles congestionadas a conducir durante mayores distancias, utilizar carreteras rápidas y contemplar el paisaje desde otra perspectiva. También aporta una sensación de escala que ayuda a justificar el enorme tamaño del mapa.
Es una de esas características que resulta tan natural dentro de la fórmula que sorprende que no hubiera llegado antes.
Más de 45 autobuses para los amantes del transporte
La selección de vehículos es otro de los puntos fuertes. Bus Simulator 27 incorpora más de 45 autobuses licenciados pertenecientes a 13 fabricantes, entre ellos Mercedes-Benz, MAN, IVECO BUS, Solaris, Scania y Volvo.
Hay autobuses convencionales, articulados, eléctricos, de dos pisos y autocares, por lo que descubrir nuevos modelos se convierte en parte importante de la progresión. Los interiores, cabinas y sonidos ayudan además a diferenciar las unidades más allá de sus estadísticas.
También podemos modificar colores, diseños exteriores, elementos interiores y matrículas. No estamos ante un sistema de tuning especialmente profundo, porque evidentemente ese no es el propósito, pero sí existen suficientes posibilidades para construir una flota reconocible y sentir que nuestra empresa realmente nos pertenece.
Gestión y progresión
Conducir representa únicamente una parte del trabajo. También podemos crear líneas, definir horarios, comprar autobuses, contratar conductores y asignar empleados y vehículos a diferentes recorridos. Conforme progresamos desbloqueamos nuevas zonas y fabricantes, haciendo crecer gradualmente nuestra red de transporte.
Es una capa de estrategia relativamente accesible, pero funciona porque genera objetivos fuera de la conducción. Ya no hacemos una ruta exclusivamente porque queremos manejar un autobús determinado; también buscamos generar ingresos, mejorar el servicio y conseguir una empresa capaz de operar sin nuestra intervención constante.
Los tres modos —Historia, Carrera y Sandbox— permiten aproximarse al juego de formas diferentes. Historia introduce objetivos y desbloqueos más estructurados, Carrera deja mayor libertad para construir nuestra compañía y Sandbox elimina buena parte de las restricciones para quienes simplemente quieran experimentar.
La narrativa, sin embargo, es claramente funcional. Hay personajes, conversaciones y situaciones destinadas a contextualizar objetivos, pero nadie debería acercarse a Bus Simulator 27 esperando una historia especialmente memorable. El verdadero relato surge de nuestra empresa, las rutas que creamos y los pequeños desastres cotidianos que ocurren durante el servicio.
Pasajeros, inspectores y pequeños problemas cotidianos
Una de las mejores decisiones consiste en introducir eventos que rompen la monotonía de los recorridos. Un pasajero puede quedarse dormido, alguien puede escuchar música demasiado fuerte, una persona puede bloquear una puerta o un vehículo estacionado puede impedirnos utilizar correctamente una parada.
También podemos abandonar momentáneamente el puesto del conductor para revisar boletos e incluso viajar en otros autobuses como inspector. Son mecánicas relativamente sencillas, pero consiguen que el trabajo no se reduzca exclusivamente a seguir una línea dibujada sobre el GPS.
Las solicitudes de parada añadidas posteriormente también contribuyen a esa sensación. Escuchar la señal de un pasajero que desea bajar parece un detalle insignificante, pero precisamente estos pequeños elementos cotidianos son los que venden mejor la fantasía de estar operando una línea real.
Multijugador: administrar el caos acompañado
Bus Simulator 27 permite jugar cooperativamente con hasta cuatro personas y resulta sorprendentemente divertido cuando varias personas trabajan para una misma compañía. Podemos repartir recorridos, conducir distintos autobuses y colaborar en el crecimiento de la empresa.
La estructura encaja particularmente bien con el multijugador porque no obliga a permanecer juntos. Cada integrante puede encontrarse en un punto completamente diferente del mapa mientras contribuye al mismo objetivo general.
El problema es que esta modalidad también ha sido una de las áreas más afectadas por errores técnicos. Desde el lanzamiento se han publicado numerosas correcciones destinadas a problemas de sincronización, desconexiones, GPS y comportamiento de pasajeros. La experiencia actualmente resulta más estable que durante sus primeros días, pero sigue siendo una de las partes donde probablemente aparecerán situaciones extrañas.
Atmósfera: trabajar donde otros se irían de vacaciones
La inspiración mediterránea es una excelente elección. Felicia Bay utiliza cielos despejados, vegetación, zonas costeras y arquitectura del sur de Europa para generar una identidad bastante más atractiva que la típica ciudad genérica utilizada por muchos simuladores.
Además, existe un elemento casi terapéutico cuando todo funciona correctamente. Conducir durante el atardecer, escuchar el motor, observar cómo cambia la iluminación y completar cada parada con precisión consigue convertir el trayecto en algo hipnótico. Es exactamente ese tipo de videojuego en el que uno puede comenzar pensando que hará una sola ruta y descubrir una hora después que sigue trabajando.
El diseño sonoro contribuye bastante a esa inmersión. Los diferentes vehículos poseen características acústicas reconocibles y detalles como motores eléctricos, puertas, indicadores y sonidos interiores venden convincentemente la sensación de encontrarnos dentro de un autobús.
Gráficos y rendimiento
Bus Simulator 27 utiliza Unreal Engine 5 y tiene momentos visualmente atractivos, especialmente cuando la iluminación dinámica, el clima y los vehículos coinciden en las condiciones adecuadas. Los autobuses son claramente las estrellas del apartado gráfico: exteriores, interiores y cabinas reciben mucho más detalle que varios de los elementos secundarios del escenario.
El resultado general, sin embargo, es irregular. Algunos paisajes pueden verse estupendos mientras ciertos peatones, animaciones y objetos ambientales recuerdan inmediatamente que estamos frente a un simulador con un presupuesto y prioridades muy diferentes a las de una producción AAA.
El rendimiento también ha sido uno de los mayores puntos de discusión desde el lanzamiento. Simteract ha publicado una sucesión importante de hotfixes y actualizaciones destinadas a solucionar crashes, archivos de guardado problemáticos, errores con NPC, vehículos, navegación, tráfico y multijugador. La versión 1.19 del 19 de octubre continuó corrigiendo fallos y mejorando sistemas como GPS, tráfico y servicios consecutivos, señal de que el estudio continúa trabajando activamente en el juego.
Eso es positivo, pero también demuestra que Bus Simulator 27 salió del depósito antes de completar todas las revisiones necesarias.
Problemáticas
El enemigo más peligroso de un conductor profesional en Bus Simulator 27 no siempre es una curva complicada. Algunas veces es simplemente el automóvil controlado por la inteligencia artificial que tenemos enfrente.
El comportamiento del tráfico ha recibido múltiples correcciones desde el lanzamiento, y aun así continúa siendo uno de los aspectos capaces de romper la inmersión. Vehículos que toman decisiones extrañas, intersecciones que pueden congestionarse o situaciones donde terminamos involucrados en accidentes absurdos contrastan directamente con un juego que exige conducir cuidadosamente.
Esto resulta particularmente frustrante cuando existen penalizaciones económicas. Ser castigado por un incidente provocado por otro vehículo se siente especialmente injusto dentro de una experiencia construida alrededor de respetar las normas. No sorprende que el propio estudio haya modificado varias veces el comportamiento del tráfico y las penalizaciones.
Los pasajeros también han generado problemas similares, desde personajes atascados hasta comportamientos extraños dentro de los autobuses. Muchos de esos casos han sido corregidos mediante actualizaciones, pero todavía encontramos ocasionalmente esa clase de rarezas que recuerdan que estamos frente a un proyecto bastante ambicioso que todavía necesita pulido.
Y esta situación explica probablemente la recepción dividida que ha tenido el juego entre usuarios. La cantidad de contenido es excelente; su consistencia técnica todavía no está al mismo nivel.
En conclusión…
Bus Simulator 27 es una evolución importante para la franquicia. Tiene el mapa más interesante de la serie, una enorme selección de autobuses, autocares que cambian el ritmo de los recorridos, administración suficientemente profunda y un concepto cooperativo capaz de extender considerablemente su vida útil. Cuando estamos detrás del volante, recorriendo Felicia Bay mientras cae la noche y administramos una empresa que nosotros mismos construimos, la propuesta resulta enormemente satisfactoria.
El gran obstáculo continúa siendo el pulido. Los numerosos parches lanzados desde septiembre han mejorado considerablemente la experiencia, pero la inteligencia artificial, algunas inconsistencias técnicas y varios detalles visuales todavía impiden que todo funcione con la precisión que un simulador de este tipo necesita.
Aun así, para quienes disfrutan transformar trabajos aparentemente ordinarios en sistemas que dominar, Bus Simulator 27 tiene algo extrañamente adictivo. Tal vez no siempre podamos confiar en los automovilistas de Felicia Bay, pero sentarse frente al volante, cerrar las puertas y comenzar una nueva ruta continúa siendo una excelente forma de perder la noción del tiempo.
Lo bueno
- Más de 45 autobuses licenciados con bastante variedad.
- Los nuevos autocares amplían considerablemente los recorridos.
- Felicia Bay ofrece un mapa grande y visualmente variado.
- Buena combinación entre conducción y administración.
- Gran cantidad de opciones para ajustar la simulación.
- Cooperativo para cuatro jugadores con mucho potencial.
Lo malo
- La inteligencia artificial del tráfico todavía provoca situaciones frustrantes.
- Persisten bugs y problemas de pulido.
- Animaciones de NPC poco convincentes.
- La historia funciona más como tutorial que como narrativa.
- El apartado técnico es irregular para utilizar Unreal Engine 5.
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Calificación
100 - 75%
75%
Bus Simulator 27 ofrece la experiencia más ambiciosa de la franquicia y una excelente base para los fanáticos de la simulación. Con mayor estabilidad y una IA más consistente podría convertirse en el referente que claramente intenta ser.




